Del diseño escultórico al diseño de prótesis. Asumir la incertidumbre de la complejidad para llegar a lo transdisciplinar.


Nunca pude, a lo largo de toda mi vida, resignarme al saber
parcelarizado, nunca pude aislar un objeto de estudio de su
contexto, de sus antecedentes, de su devenir.

Edgar Morín

La complejidad del universo es inabarcable. Tanto en lo micro como en lo macro, ocurren procesos incontables, impredecibles y, aun así, totalmente interconectados. Esta naturaleza compleja trasciende a todos los sistemas.

En el prólogo de su libro “Introducción al pensamiento complejo”, Edgar Morin nos invita a reflexionar sobre cómo la interconectividad en el universo permite la existencia de sistemas profundamente complejos sostenidos en un balance entrópico, como nuestro planeta, permitiendo incluso la existencia de la vida. Nuestra mente, así como su capacidad de pensarse a sí misma y al mundo, no puede verse como algo extrapolado de dicha complejidad.

Por otro lado, Morin expone la negativa carga semántica que tiene el concepto de «la complejidad» al ser relacionado con el caos, lo abrumador y lo turbio cuando, en realidad, encierra la clave para generar una visión más cercana a lo integral. Además, denuncia lo que denomina como “pensamiento simplificador”, forma de pensamiento imperante en el discurso científico que pretende reducir lo complejo a una serie de premisas simples y estructuradas para explicar el todo.

Es precisamente el pensamiento complejo el que ha marcado mi desarrollo. Tuve la dicha de recibir la formación de artista y de desarrollarme como tal. Es en la práctica del pensamiento creativo a través del arte donde descubro el enorme potencial que este tiene para generar nuevas interrogantes, en lugar de pretender dar respuestas definitivas. La complejidad da cabida a la incertidumbre y a lo ambiguo; explorar estas posibilidades permite el desarrollo de metodologías que no se rigen por lógicas lineales, sino que abrazan la incertidumbre y el “error” para profundizar en zonas no exploradas y de difícil tránsito.

Entiendo el diseño como el proceso intelectual que lleva a un individuo a resolver un problema de cualquier índole. Por ende, es el encadenamiento de estrategias que inician con las ideas, a veces difusas, y terminan en una o varias soluciones para dicho problema. Creo firmemente que la capacidad de diseñar es inherente a nuestra manera de pensar como humanos y que, en su práctica constante, se encuentra la clave para desarrollar una innovación acorde con los retos que enfrentamos dentro del contexto latinoamericano.

Mi trabajo como docente ha podido mutar para colaborar con expertos de distintas áreas, profesionales que comprenden que el estudio del diseño permite pensar fuera de los límites, crear metodologías nuevas y abrirse al trabajo transdisciplinar.

Experiencias en la Escuela de Tecnologías en Salud: diseño del curso Taller de Diseño y Fabricación de Órtesis y Prótesis

En el año 2018, gracias a la visión de la directora de la carrera de Ortoprótesis de la Escuela de Tecnologías en Salud, Doña Diana Fallas, y de la, en ese entonces, directora académica de la Universidad de Costa Rica en la Sede Interuniversitaria de Alajuela, la doctora Susan Campos Fonseca, se inicia con el ambicioso proyecto de dotar a la carrera de Ortoprótesis de docentes y espacios adecuados para pensar el diseño y la innovación en esta área, poco explorada en el país.

En aquel momento, fui elegido como líder del equipo de docentes gracias a la experiencia que venía consolidando en la creación de metodologías de diseño y prototipado del área de las artes y su vinculación con las ingenierías. Nuestra tarea como equipo era la de diseñar e implementar tres programas de cursos: diseño, robótica, y estudio de materiales.

En mi caso, tuve la responsabilidad de crear y aplicar los contenidos y la metodología para el curso OP0123: Diseño y Fabricación de Órtesis y Prótesis. Así, se construye un programa de curso que integra contenidos de áreas como la robótica, la electrónica, la psicología, el estudio de materiales y técnicas de prototipado híbridas entre la fabricación artesanal y digital, así como investigación en técnicas novedosas a nivel mundial como la aplicación de robótica suave.

Este programa también contempla la invitación de docentes de otras escuelas, expertos en distintas áreas, como es el caso del Lic. José Pablo Ureña, experto en dibujo de sketch, Lucía Araya, diseñadora gráfica especialista en diseño vectorial, y el Lic. Iván Sanabria, profesor experto en psicoanálisis. Sobre esta misma lógica, el programa pretende ir creando una red de colaboración. En los dos años que se ha implementado el curso, se contó con la generosa colaboración del laboratorio de fabricación digital Protolab UCR. Se proyecta que, en un futuro, se crearán nuevos vínculos de esta naturaleza, tanto a lo interno de la universidad como con entidades externas; todo sostenido por un eje común de estudio de métodos de diseño aplicados al desarrollo de innovación en órtesis y prótesis.

Cabe destacar que este bloque de conocimientos entrelazados puede ser aplicado gracias a los aportes de los estudiantes en lo referente a anatomía humana, biomecánica, ergonomía, entre muchos otros. Este enfoque de trabajo interdisciplinario horizontal ha sido clave para generar proyectos consistentes en el aula, en donde, tanto el grupo de docentes como el de estudiantes, aportan desde sus saberes, logrando permear dichos conocimientos entre los participantes.

Todo lo anterior se complementa con lecturas y discusiones de temas como la ética (uso de materiales y sus implicaciones, la dimensión humana y social involucrada en el diseño y fabricación de protésica humana), el psicoanálisis (la psicología del cuerpo amputado), la innovación (entendida desde su potencial de mejora social), entre otros.

Finalmente, la metodología funciona gracias a la aplicación de una lógica no lineal, en la que se plantea una base entrelazada de conocimientos y cada grupo de los estudiantes, desde sus interrogantes, van creando una metodología particular de diseño para sus respectivos proyectos.

Del papel a la Práctica. Una metodología no lineal

El curso inicia con dos ramas de acción paralelas. La primera de ellas se plantea desde una lógica académica en su sentido más tradicional: localizar un problema de investigación específico a atacar en la línea de diseño de artefactos ortésicos y protésicos. Una vez localizado dicho problema, se inicia el proceso de redacción del proyecto, el cual se realiza bajo la estructura de un trabajo de investigación (objetivos, justificación, estado del arte…). Este proceso se desarrolla a lo largo de todo el curso.

La segunda rama corresponde al aprendizaje de métodos de transcripción de las ideas por medio del dibujo. Esta herramienta, la cual considero clave, se ramifica a su vez en una serie de contenidos relacionados a la creación de distintos tipos de dibujos: se inicia con el dibujo de síntesis, luego el dibujo de diagramas, pasando por bocetos de ritmo, estudio de perspectiva y, finalmente, el dibujo esquemático de partes y uniones. Este proceso también abarca todo lo que resta del curso.

Al pasar cuatro lecciones, una tercera rama se abre. Con ella se inicia el trabajo en taller, en donde se dan los primeros pasos en la experimentación con materiales y técnicas de fabricación. Aquí se trabaja en tres grandes áreas: la exploración de materiales (papel, metales, polímeros, textiles, elementos electrónicos, entre muchos otros), el aprendizaje de técnicas de transformación de estos materiales (técnicas para prototipado manual y técnicas de diseño y fabricación digital), y, por último, la adquisición de conocimientos en mecánica. Para este último punto, se parte del conocimiento en biomecánica de los estudiantes y se incorpora lo que yo llamo “estudios de mecánica intuitiva”, en donde analizamos mecanismos del diario vivir para detectar similitudes en su funcionamiento con las necesidades del proyecto. Dependiendo de su grado de complejidad, se pide ayuda a expertos del área de la mecánica.

Una cuarta rama se abre a mediados del curso, en donde los conocimientos adquiridos se utilizan para iniciar con las propuestas de diseño, primero, desde el dibujo aplicado y, luego, la fabricación de partes mecánico-estructurales a nivel de maqueta, las cuales se construyen en su mayoría utilizando polímeros y metales rescatados de desecho.

Con el tiempo, estas construcciones se van haciendo más complejas y, a partir de ellas, se detectan potenciales problemas en el diseño. Los procesos empiezan a entrecruzarse conforme se añaden, llevando al estudiante a devolverse sobre el proceso, algunas veces para solucionar algo a nivel de estructura, otras para retomar la experimentación con materiales. También, la misma investigación sobre las patologías y sobre los elementos psicológico-sociales implícitos en el trabajo con personas invitan al diseñador a devolverse y repensar su solución.

Finalmente, las técnicas de fabricación manuales se mezclan con las digitales para llegar a prototipos en etapa de prueba. La integración del diseño digital se implementa tanto por precisión, como para dejar archivos replicables, lo que responde a una de las premisas del curso, pensar en soluciones ajustables, replicables y fácilmente transferibles a las comunidades.

Si bien el curso es difícil de transitar para el docente, es muy reconfortante ver, al final, cómo los estudiantes se compenetran con sus proyectos y cómo el curso realmente impacta su manera de pensar.

Un espacio con impacto académico y social

El diseño del curso ha sido exitoso a lo largo de estos dos años de implementación y constante mejora, pero lo que resulta más relevante es el potencial que ha demostrado para avanzar y convertir el Taller de Ortoprótesis en un escenario ideal para la investigación y la innovación con impacto social. Gracias al apoyo universitario, en este momento se cuenta con un espacio de taller en la antigua Escuela de Odontología, el cual se prevé que se convertirá a corto plazo en un centro que sirva para congregar expertos de distintas áreas con intereses, no solo en la exploración del diseño de aparatos ortoprotésicos, sino también en la aplicación de estos, impactando directamente en las comunidades.

No es difícil imaginar el futuro de este taller, el cual, desde la Escuela de Tecnologías en Salud, esperamos que llegue a ser un referente de trabajo transdisciplinar con impacto en las tres áreas sustantivas de la universidad: docencia, investigación y acción social.

FOTOS

Primer tema: Aprendizaje de técnicas de prototipado gráfico

 

Segundo tema: Trabajo en taller técnicas de prototipado manual y uso de materiales

Tercer tema: Uso de herramienta digital

Prototipos finales


Escrito por:

Jonathan Torres, artista visual y docente para la universidad de Costa Rica.
Su campo de estudio se enfoca en la investigación en diseño y pensamiento artístico. Dentro de sus intereses destacan el estudio en diseño bio inspirado y la investigación en materiales no tradicionales y materiales de desecho aplicados a la robótica y arte de nuevos medios.
Su carrera como docente lo ha llevado a ser profesor de materiales para la Escuela de Artes Plásticas y profesor de diseño de ortesis y prótesis para la Escuela de Tecnologías de la Salud. 

 



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